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Purificador de aire con ozono: media clave frente al COVID-19

Si el pasado 2020 va a pasar a la historia por el Covid 19, este 2021 sigue estando caracterizado por la amenaza silenciosa que supone la existencia y propagación del temido virus. Si bien ya hay diferentes vacunas disponibles, y poco a poco estas se van administrando a la población, se sigue prestando especial atención a las medidas de seguridad y sanitarias para evitar su contagio.
Según reconocen los científicos y organismos nacionales e internacionales los aerosoles juegan un papel determinante en el contagio. Para ello, el purificador de aire con ozono o renovador de aire contínuo supone una pieza clave para frenar la propagación del COVID-19.

¿Qué son los aerosoles?

Los aerosoles son partículas suspendidas en el aire. Cuando las personas respiran, hablan, cantan, tosen o estornudan, las gotas respiratorias emitidas se mezclan en el aire circundante y forman un aerosol. Ya que las gotas más grandes caen inmediatamente al suelo, los aerosoles respiratorios a menudo son descritos como formados por gotas más pequeñas de 5 micras, o lo que es lo mismo, de aproximadamente una décima parte del ancho de un cabello humano.

Por norma general, cuando una lámina de líquido se rompe las gotas se forman. Algo parecido a cuando soplamos pompas de jabón y la burbuja no se forma completamente, sino que se rompe en muchas gotas.

De manera similar, en las personas, pequeñas hebras y láminas de líquido y mucosidad, a menudo se propagan a través de las vías respiratorias. Esto ocurre más a menudo en partes donde la vía aérea se abre y se cierra una y otra vez, como en lo profundo de los pulmones cuando los bronquiolos y los sacos alveolares se contraen y expanden al respirar, dentro de la laringe conforme las cuerdas vocales vibran durante el habla o en la boca, al moverse la lengua y los labios mientras hablamos. Estas capas de moco son separadas por el flujo de aire, al respirar, hablar y toser al igual que al soplar la burbuja de jabón.

Influencia de los aerosoles en la propagación del COVID-19

Como ya hemos dicho, cuando nosotros o alguien de nuestro entorno tose, habla o incluso respira, lanza pequeñas gotas respiratorias al aire circundante. La más pequeña de estas gotas puede flotar durante horas, y existen evidencias de que pueden portar coronavirus vivos si la persona está infectada.

Cuando no existe una renovación del aire (algo que se da en los ambientes cerrados), estas minúsculas partículas quedan suspendidas y el riesgo de contagio se multiplica. Por todo lo anterior la comunidad científica concluye en que uno de los principales medios de propagación del coronavirus son los aerosoles.

Renovador de aire contínuo: una medida preventiva contra el contagio por aerosoles

A pesar de no contar aún con la solución definitiva, si disponemos de formas para prevenir el contagio. El uso de las mascarillas, guardar la distancia social recomendada o los purificadores de aire son algunas de las medidas preventivas que pueden ser de gran ayuda al ser efectivas para evitar el contagio del SARS-CoV-2.

La ventilación natural es un efectivo método de renovación del aire utilizado desde siempre para la eliminación de las sustancias no deseadas pero que también tiene sus inconvenientes: necesita que haya una diferencia entre la temperatura interior y exterior o que exista un poco de corriente generada por la acción del viento.

Además, la ventilación puede variar y no ser efectiva frente a los aerosoles en función del diseño del edificio, el volumen de la estancia, el número de personas o el clima exterior. Igualmente, se pueden desplazar los aerosoles hacia otras habitaciones cerradas al generar corrientes, aumentando la probabilidad de contagio.



Por suerte disponemos de purificadores de aire que además de limpiar el aire y retener la mayoría de los aerosoles, permiten la renovación continuada del aire y lo mantienen purificado.

Además, los renovadores o purificadores de aire ahorran energía, ya que consumen muy poco y permiten purificar el ambiente sin necesidad de abrir puertas y ventanas. De esta manera no desperdiciamos energía con la entrada de frío del exterior y nuestro sistema de calefacción no necesita estar trabajando sin descanso para mantener la temperatura adecuada. Lo mismo sucede en verano con el aire acondicionado y el calor del exterior.

El purificador de aire con ozono y su funcionamiento

El aire que respiramos en espacios cerrados llega a estar hasta 10 veces más contaminado que el de la calle. Se denomina contaminación ambiental que se acumula en interiores y puede llegar a ser mucho más perjudicial que la contaminación atmosférica del exterior.

Si añadimos una ventilación deficiente y el uso de calefacción, aire acondicionado o ventiladores, en el aire se irán acumulando todo tipo de patógenos que contribuyen a la aparición de enfermedades respiratorias, asma o alergias.

Los purificadores de aire reducen hasta el 99,97% de las partículas suspendidas en el aire, como virus o bacterias, ácaros, polen, polvo, además de otros elementos contaminantes como el humo del tabaco.
Son capaces de atrapar gran cantidad de los aerosoles que expulsamos al hablar y que, como ya hemos dicho, son una de las principales vías de transmisión del coronavirus.

El uso de múltiples filtros tales como filtro HEPA 13, filtros de aluminio, filtro climatizador frío, filtro de carbón activado, filtro antibacteriano, Ionizador y luz UV consiguen reducir la mayoría de las impurezas disueltas en el aire y así controlar su pureza.


Purificador de aire con ozono Ozonet ST-10G Ledit

Por todo esto, en Clínica Dental Javier Arroyo disponemos del purificador de aire co ozono Ozonet ST-10G Ledit (el cual ponemos todas las noches al cerrar la clínica) para asegurar la máxima higiene y seguridad sanitaria a nuestros pacientes.