Higiene dental

Todo sobre la Halitosis

La halitosis, conocida comúnmente como mal aliento crónico, es un problema que afecta a un número importante de personas de todo el mundo. Las estadísticas varían en función del país en que se hagan, pero las estimaciones oscilan entre un 30 y un 50 por ciento de la población como afectados por este problema, que puede ser también un síntoma de otras situaciones preocupantes de nuestra salud. Vamos a ver aquí las causas más habituales de la halitosis y cómo se puede tratar.

¿Qué es la halitosis?


Lo primero que hay que tener en cuenta es que si hablamos de halitosis estamos considerando algo diferente al mal aliento ocasional. Es algo que los enjuagues bucales o un buen cepillado ocasional no va a solucionar. La halitosis es diferente del mal aliento o un olor fuerte que perdura después de una comida determinada como el ajo o el atún, la halitosis es un mal aliento que permanece durante un período de tiempo prolongado, de forma regular, y que puede ser un signo de problemas diversos, algunos más graves.

El aliento humano está compuesto por sustancias altamente complejas con numerosos olores variables que pueden generar este tipo de olores desagradables. Halitosis es una palabra latina que deriva de halitus (aire respirado) y osis (alteración patológica), y se usa para describir cualquier olor desagradable que emana del aire de la boca y el aliento. Foetor oris, mal olor oral, mal olor en la boca, mal aliento persistente son otros términos que se utilizan para describir y caracterizar la halitosis. Esta condición indeseable es una queja común para ambos sexos y para todos los grupos de edad. Crea desventajas sociales y psicológicas para las personas que lo padecen, y estas situaciones afectan la relación del individuo con otras personas.


halitosis


¿Qué causa la halitosis?


La halitosis está formada por moléculas volátiles que son causadas por razones patológicas o no patológicas y tiene su origen en una fuente tanto oral como no oral. Es muy común en la población general y, aunque la halitosis tiene orígenes multifactoriales, la fuente del 90% de los casos es la cavidad bucal. Las causas más habituales residen en una mala higiene bucal, enfermedad periodontal, saburra lingual, retención de alimentos, dentaduras postizas sucias e infecciones de garganta. Vamos a ver más detenidamente varias de estas causas, ya que, como puede verse son bastante diversas.

Si las soluciones habituales para el mal aliento esporádico no consiguen eliminar el problema del mal aliento persistente, es posible que haya alguna causa más allá de la mala higiene bucal, por lo que es importante evaluar bien lo que esté sucediendo.

Problemas dentales: las caries y las enfermedades de las encías pueden estar causando la halitosis al proporcionar a las bacterias causantes del mal aliento diversas localizaciones propicias para esconderse en la boca y que resultarán difíciles de limpiar cuando se realiza el cepillado o se limpia entre los dientes. Cualquiera de estas afecciones puede causar y tener como síntoma la halitosis.

Infecciones de la boca, la nariz y la garganta: según la mayoría de los expertos, los problemas de los senos nasales y la garganta pueden llegar a provocar goteo postnasal y así llegar a generar un mal aliento que es síntoma de esta problemática. Las bacterias se pueden alimentar de esta mucosidad producida por el cuerpo como respuesta para combatir contra infecciones como la de los senos paranasales, lo que termina por producir un mal olor persistente.

Boca seca: la saliva es un contribuyente natural para nuestra salud dental y el aliento adecuado. Es un compuesto que sirve para enjuagar y eliminar los restos no deseados de la boca, y que ayuda con la descomposición inicial de los alimentos mientras comemos. También contiene sustancias que ayudan a prevenir problemas bucales y es una buena aliada en la prevención de caries y de infecciones. Si no se produce saliva suficiente, esto puede acarrear problemas y una señal de esta disfunción puede ser la halitosis. La boca seca puede ser causada por el uso de algunos medicamentos, el consumo de alcohol y de tabaco o también por cafeína en exceso.

Tabaquismo: El consumo de tabaco, junto a los restantes aditivos de los cigarrillos, causa estragos en el cuerpo y en el aliento del fumador. Muchos productos de tabaco además de causar directamente un mal olor propio en el aliento; también, como hemos visto, pueden contribuir a menguar la producción de saliva, secando la boca del fumador. Los fumadores además aumentan sus probabilidades de desarrollar dolencias de las encías, algo que, como ya se dijo, contribuye a la consecución de la halitosis.

Otras afecciones crónicas: Lo más habitual es que la halitosis esté relacionada con la salud de nuestra boca, pero también puede ser un síntoma de otros problemas como el reflujo gástrico, la diabetes o incluso enfermedades hepáticas o renales.

Tratamiento de la halitosis


La halitosis se puede tratar si su etiología se puede detectar correctamente. La cuestión más importante para el tratamiento de la halitosis es la determinación de su origen mediante un examen clínico detallado. El tratamiento puede incluir medidas simples como raspado y alisado radicular, instrucciones para la higiene bucal, limpieza de la lengua y enjuague bucal.

Si se nota mal aliento persistente, no dude en consultarnos. Desde Clínica dental Javier Arroyo estaremos encantados de ayudarle.